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Fr. Tomás González Luengo, O. P.

Reconstruir la Sagrada Teología desde la Teoría del Cierre Categorial

8 de junio de 2026


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El verbo “reconstruir” hace referencia a un proyecto intelectual y académico que se propone analizar y diagnosticar las problemáticas de la disciplina teológica, tal y como esta se imparte y trata en la actualidad en los centros y facultades de teología, así como en su historia reciente. El propósito de esto es preguntar acerca de sus fundamentos y responder a una metodología de la disciplina desfasada o disfuncional que la hace irrelevante o inoperante en contraste con otros períodos de la historia de la teología en los que esta fue una disciplina puntera que marcó el ritmo y las decisiones de su tiempo (por ejemplo, en la primera modernidad con la Escuela de Salamanca).

Esta disfuncionalidad se atribuye, en parte, a la ausencia de un paradigma o marco común. En el ámbito de las diversas facultades teológicas, se evidencia la presencia de una multiplicidad de perspectivas que, en múltiples ocasiones, exhiben ciertas contradicciones entre sí. Estas contradicciones se manifiestan en diversas áreas de la teología, tales como la fundamental, la dogmática, la moral, la cristológica, la mariológica, la escatológica… A modo ilustrativo,no es infrecuente que la exégesis bíblica entre en abierto contraste con ciertas tesis de la teología dogmática, o que la teología pastoral se presente en oposición a la teología moral.

Además de estas notables divergencias en el análisis del eje sincrónico, se evidencian distancias aún mayores al situarse en un eje diacrónico. En este contexto, se hace evidente que ciertas tesis que en el pasado eran consideradas definitivas o teológicamente ciertas, actualmente no son tenidas en cuenta o son tratadas como si fueran fruto de un dogmatismo obsoleto.

Ante la confusión y el desorden existentes en el quehacer teológico, se evidencia la necesidad de analizar dichas contradicciones y de establecer un nuevo punto de referencia que distinga y ordene las diferentes tesis y perspectivas presentes en el campo teológico actual, también en relación con el eje diacrónico.

Este análisis requiere una reflexión sobre el método teológico y la naturaleza de la disciplina en sí misma. ¿Qué es la teología? ¿Es la teología una ciencia? ¿Se puede entender como una geometría de ideas o como un cuerpo científico que genera conocimiento sobre la realidad?

Desde el inicio, hay que reconocer que “teología se dice de muchas maneras”, lo que implica la necesidad de delimitación del objeto de estudio. Este se centra no en la teología, sino en la sagrada teología, entendida como aquella que no emerge de la especulación metafísica ya presente en Aristóteles, los neoplatónicos y su desarrollo posterior (hasta Leibniz), sino que se fundamenta en la revelación “sobrenatural” del Dios de Abrahám, de Isaac y de Jacob y que tiene como punto definitivo y pleno la epifanía del Verbo eterno de Dios hecho carne: Jesús de Nazaret, el Ungido.

Este enfoque la denomina sagrada porque es una disciplina racional que profundiza el dato revelado por esa “supuesta” divinidad a lo largo de la historia. Esto la distingue de las teologías que se basan únicamente en el razonamiento especulativo.

En última instancia, resulta pertinente evidenciar el rol potencial que podría desempeñar el Materialismo Filosófico, en su carácter general, y la Teoría del Cierre Categorial, en particular.

Si autores como san Agustín, Alejandro de Hales, san Alberto Magno, santo Tomás de Aquino, Melchor Cano, entre otros, han desarrollado la teología en concomitancia con el cultivo de otras ciencias naturales, o han demostrado un amplio conocimiento en dichas disciplinas, cabría plantearse, en nuestro contexto contemporáneo, la forma en que las ciencias funcionan actualmente y si la sacra doctrina puede aspirar a equipararse y operar como ellas.

Además, es conveniente destacar que las herramientas analíticas del materialismo filosófico resultan de gran utilidad a la hora de discernir aquellas ideas que se han introducido en el campo de investigación teológica pero que son ajenas a la naturaleza de esta, lo cual produce un discurso oscuro y disfuncionalidades en las operaciones teológicas.

El cierre categorial, lejos de constituir una limitación, se erige como un mecanismo esencial para evitar los excesos asociados al fundamentalismo científico y otros monismos, también presentes en la historia de la teología, que pretenden reducir una realidad compleja y “en marcha” a un solo bloque estático y unitario. Además,la Teoría del Cierre muestra las condiciones de posibilidad de las ciencias para alcanzar la soberanía en su propio campo, distinguiéndolas de otras disciplinas no científicas, algo que tiene que redescubrir la Sagrada Teología.

Fr. Tomás Pío González Luengo, O. P. (1996) graduado en Filosofía por la Universidad de Valladolid, bachiller de Filosofía por la Universidad Pontificia de Santo Tomás de Aquino en Roma (Angelicum) y bachiller en Sagrada Teología por la Facultad Teológica de la Emilia Romaña. Actualmente está cursando el máster bienal de Ciencias Filosóficas por la Universidad de Bolonia.

 

 
Escuela de Filosofía de Oviedo