logo Fundación Gustavo BuenoFundación Gustavo Bueno

 
SDCMMXIX

Luis de la Vega, Historia de la vida y milagros de Santo Domingo de la Calzada (1606)

 

Segunda parte de la historia de santo Domingo de la Calzada

Capítulo III

Del pleito y discordia que hubo entre los Obispos de Calahorra y Burgos, sobre la jurisdicción de la iglesia de santo Domingo

Con las largas limosnas y franquezas que los Príncipes, y otras particulares personas, hacían a la iglesia del bienaventurado santo, iba cada día creciendo sus rentas con gran pujanza, y juntamente creció también en el Obispo de Burgos el deseo de haber la jurisdicción de aquella iglesia (cosa de que hasta entonces no había cuidado mucho) porque de lo que es pobreza, pocos quieren tener cuenta, y sobre ella pocas veces se pretende el mando y la jurisdicción.

Hasta aquí había sido mucha la de la iglesia de santo Domingo, porque el santo pobre la quiso dejar entonces pobre, y así nadie se mataba mucho por tenerla por suya. Mas luego que fueron creciendo las rentas y autoridad, con la prosperidad que hemos dicho, luego le echaron el ojo, y pusieron por ella pleito al Obispo [94r] de Calahorra, que desde su principio la había tenido por suya, en quieta y pacífica posesión: al Obispo de Burgos, que se llamaba don Semeno, le pareció que aquella iglesia había de ser suya, por estar sita en su distrito y dentro, como él decía de la diócesis de Burgos, y fundando en esto su justicia puso pleito por ella al Obispo de Calahorra, que se decía don Sancho de Funes.

Defendíase el de Calahorra con decir, que así por la consagración que había hecho de aquella iglesia don Pedro de Nazar, su predecesor, como por la continuada posesión que dello habían tenido los Obispos de Calahorra, le pertenecía a él. Alegaba también por su justicia, que nunca santo Domingo había acudido al Obispo de Burgos, a que consagrase su iglesia, aunque el de Calahorra se lo había una vez negado, y siendo el santo tan discreto y avisado, no dejara de acudir a pedirlo al de Burgos, si viera que lo podía hacer: y que aquella iglesia estaba en su diócesis.

Al fin el negocio se barajó de suerte, que se vino a poner en tela de justicia, ante el Emperador don Alonso. El cual [94v] como Príncipe Católico, deseando componer esta discordia, y que el negocio se acabase sin estrépito judicial, hizo que entre ambas partes comprometiesen en dos jueces árbitros, y que estuviesen por lo que aquellos juzgasen. Hízose así, y el Obispo de Calahorra nombró de su parte a Pedro de Grañón, Arcediano de Calahorra, y el de Burgos a Pedro, Arcediano de Briviesca, dignidad de su iglesia, estos hicieron sus diligencias con mucho cuidado, hicieron sus informaciones, recibieron testigos muy ancianos, de entrambos Obispados, los cuales depusieron claramente, que la iglesia de santo Domingo era del Obispado de Calahorra y a él pertenecía, por estar sita y fundada en su distrito. Atento lo cual, los jueces dieron la sentencia por el Obispo de Calahorra, declarando pertenecerle a él, y a sus sucesores para siempre jamás aquella iglesia, y dándole de nuevo posesión della, siento testigos del nuevo auto de posesión, Sancho Juanes Alcalde de Ojacastro, García Gómez Alcalde de Santurde, y Sancho Alcalde de Fajola, [95r] Iñigo Domínguez Alcalde de Cerezo, y don Velasco Zarraquín, y Gonzalo López vecino de Pino de Ayuso, Diego de Fortuniones, y Horti Ortiz de Villaporquera, y Alvar Sánchez, y Gómez Yfarrat de Villalobar, y don Nuño, y don Diego de Sansoto, y Sancho Alcalde de Grañón, y don Juan el Cobo, de Villaharta. {Garibay lib. 12, c. 4.} Pronuncióse este auto (según dice Esteban de Garibay) el año del Señor de mil y ciento y treinta y siete.

(Luis de la Vega, Historia de la vida y milagros de Santo Domingo de la Calzada, Burgos 1606, páginas 93v-95r.)

 
Santo Domingo de la Calzada